Las sopas pueden ser muy variadas y podemos inventarnos tantas como se nos ocurran. El criterio siempre es tener en cuenta el equilibrio yin y yang. Si estamos en invierno, la sopa debe ser ligeramente más yang, aunque también puede contener elementos yin.

Según la medicina tradicional china, con una experiencia de varios miles de años, en la estación más yin (invierno) hay que tonificar el yin, por un lado, para moverlo, y comer ligeramente más yang por el otro, para obtener más energía. Por esta razón, no debemos olvidar en ningún momento, cuando pretendamos yanguizar un plato, que hay que yinguizar otro para equilibrar.

Sopa de miso

Ingredientes

  • miso
  • algas, como arame
  • sémola o legumbre
  • tomillo, cebollín, etc.
  • verduras de raíz y hoja

Preparación

Los componentes básicos de una sopa de miso siempre son los mismos: abundante agua, sales minerales en forma de algas, verduras de raíz y alguna hoja y algún componente proteico que puede provenir de cereal, pasta, sémola o legumbre, además del miso, que se añade al final. Pero, a veces, si no tenemos tiempo por la mañana, podemos improvisar una sopa de miso en 5 minutos.

Para ello, pon un alga de las que necesitan muy poca cocción, como el arame, ralla una o dos verduras, y añade tomillo, cebollín tierno, etc.; después de hervirlo todo 5 minutos, se añade el miso. A esta bebida energética le podemos agregar algún cereal o legumbre que nos haya sobrado del día anterior para hacerla mucho más consistente y nutritiva.

Estas sopas de miso son fundamentales en la dieta macrobiótica. Son a base de legumbres, verduras o algas cocidas sin sal y condimentadas dos minutos antes de servirlas con el sabroso miso diluido en agua. Este condimento es de un fuerte sabor salado, así que debes medir con cuidado la cantidad que añades, para no echar a perder la sopa.

Nota: Estas sopas tradicionales japonesas son muy energéticas e ideales tam- bién para el desayuno.